Las bebidas que debes probar si visitas Jalisco 🍹🇲🇽

Viajar a Jalisco es descubrir un mosaico de sabores, tradiciones y experiencias que resumen el alma de México. Aquí, cada sorbo cuenta una historia: del campo al agave, del roble a la copa, del fuego al vaso frío. Si planeas venir, hay bebidas que no puedes dejar de probar; son parte de la identidad jalisciense y auténticos embajadores de su cultura.


1. Tequila, el espíritu de México

No hay mejor lugar en el mundo para probar un tequila que en su tierra natal. El Pueblo Mágico de Tequila es el corazón de esta bebida con denominación de origen. Desde las casas tradicionales como Herradura o José Cuervo, hasta las destilerías artesanales de Amatitán o Arandas, cada una ofrece recorridos, catas y paisajes agaveros que son Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Prueba el tequila blanco para apreciar su pureza, el reposado para notar la madera, y el añejo si prefieres una experiencia más profunda y elegante.


2. Raicilla, el secreto de la Sierra

Durante años fue un tesoro escondido en las montañas y costas de Jalisco. Hoy, la raicilla brilla con luz propia gracias a su complejidad y carácter artesanal. Se elabora con diferentes tipos de agave silvestre en regiones como San Sebastián del Oeste, Mascota y Cabo Corrientes. Es más rústica que el tequila y con notas ahumadas que recuerdan al mezcal, pero tiene un toque frutal que la hace única. Ideal para quienes buscan una experiencia más aventurera y auténtica.


3. Tuxca, el destilado ancestral del sur

En el sur del estado, particularmente en Zapotitlán de Vadillo y Tuxcacuesco, se produce el tuxca, una bebida tradicional que data de tiempos prehispánicos. Hecha también a base de agave, su proceso es totalmente artesanal: se cocina en hornos de piedra y se fermenta en tinas de madera. Su sabor es intenso, terroso y lleno de historia.


4. Cerveza artesanal tapatía

Guadalajara vive un auge cervecero. Marcas locales como MinervaLoba y Colimita (aunque de la región vecina) han posicionado a Jalisco como una potencia en la cerveza artesanal mexicana. Desde IPAs tropicales hasta stouts con notas de cacao o café, cada una refleja la creatividad de los jóvenes productores locales. Un recorrido cervecero por la ciudad es una gran forma de disfrutar su ambiente urbano.


5. Tepache y tejuino, refrescos con historia

Si prefieres algo sin alcohol pero igual de tradicional, el tepache y el tejuino son la respuesta.
El tepache, hecho a base de piña fermentada con piloncillo y canela, es dulce, burbujeante y perfecto para el calor.
El tejuino, por su parte, se elabora con masa de maíz fermentada, limón y sal; se sirve con hielo y nieve de limón, y es un clásico de las calles tapatías. Ambos son bebidas que te conectan con las raíces prehispánicas de la región.


6. Café de altura y ponche artesanal

En las montañas de Tapalpa y Mazamitla, los cafés de altura y los ponches caseros son parte de la experiencia rural. El café jalisciense, cultivado a más de 1,200 metros, tiene notas florales y de chocolate. Y el ponche artesanal, preparado con frutas, canela y caña, es la bebida ideal para las noches frías en los pueblos mágicos.


Brindemos por Jalisco

Cada bebida jalisciense representa una forma de vida, una historia y un paisaje. Desde el agave azul hasta el maíz fermentado, Jalisco ofrece un universo de sabores que invitan a brindar por la vida, la cultura y la hospitalidad de su gente.

Así que cuando vengas, no solo pruebes Jalisco, bébelo. 🍸🌵